viernes, 30 de noviembre de 2012

no abras la puerta la próxima vez

Todo empezó cuando recogí un paquete para el vecino de al lado. Cuál fue mi sorpresa al descubrir que no era su nombre el que aparecía; mi vecino alquilaba habitaciones. En un segundo recordé todos los encuentros con gentes extrañas, las puertas a deshoras... todo cobraba un sentido mucho menos siniestro que aquel que le había puesto en mi cabeza mucho tiempo atrás.

Pero de seguido, pensé en la televisión a un volumen inusitadamente elevado. Hasta el momento pensaba que sería por una simple sordera por la edad. Ahora no dejo de imaginarme a varios extraños en el mismo hogar, evitándose a toda costa, haciendo el mayor ruido posible para no saber nada de los otros. Ignorándose, con miedo de hacerse conscientes de que otro ser humano está al otro lado de la pared.

Ahora no dejo de pensar en el mundo como una gran casa con inquilinos aterrados que huyen unos de otros constantemente.

jueves, 8 de noviembre de 2012

mujeres con gafas

Habitantes del universo, si vais a piropear a una mujer con gafas, tened cuidado y evitad a toda costa escenarios como los siguientes. Pues puede que al principio sonrían o incluso den las gracias y salgáis al paso. Pero tras un breve momento de reflexión, bien os podrán contestar airadamente.

  • "Estás más guapa sin gafas".
    "¿Qué dices? Las gafas las necesito para poder ver; forman parte de mí. O te gusto con ellas o no te gusto".
  • "Me gusta cómo te quedan las gafas".
    "¿Estás diciendo que no soy guapa? Las gafas me tapan la cara, ¿acaso es eso lo que te gusta? ¿No te gusta cómo soy en realidad?".

¡Quién iba a decir que jugar con los límites de lo natural y lo artificial iba a traer consecuencias a algo tan mundano como el galanteo!