lunes, 25 de noviembre de 2013
te conoces
Estás atrapado. Prácticamente ciego y sordo aún tienes la lejana percepción de una imagen borrosa que te produce angustia. No sabes qué es ni cuál es tu relación con ella. No sabes dónde estás ni cuánto tiempo llevas allí. No sabes quién eres. Toda tu existencia se reduce a una constante angustia y una aterradora incertidumbre. No decaigas, vengo a ayudarte. Te conoces. Pero dudo que te acuerdes... Al fin y al cabo estás en un sueño. No puedes recordar nada fuera de este momento. Debes confiar en mí. Para salir has de aceptar que existes más allá de esta situación, que has vivido antes de llegar aquí y que eres algo más que esta vaga cuasiconciencia. Sabes que ha de ser así a la fuerza, aunque no lo recuerdes, es lo único que tiene sentido. Ahora hazlo. Sal. Despierta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)